En Barbastro hemos llegado a un punto en el que hacer algo tan normal como mantener los parques infantiles merece ser noticia.

En marzo de 2025, el Ayuntamiento anunció que comenzaban las primeras mejoras en los parques municipales. La actuación contemplaba una inversión de 50.000 euros para sustituir mobiliario, acondicionar juegos y fuentes, realizar trabajos de jardinería y eliminar pintadas.

Hasta aquí, estupendo.

El problema aparece cuando uno escarba un poco más entre las líneas del siempre proceloso terreno de los comunicados institucionales.

El propio concejal de Servicios explicaba que durante los dos primeros meses del año se habían realizado tareas de mantenimiento ordinario y, además, un estudio del estado de diferentes parques para identificar sus necesidades.

Un estudio para saber qué necesitan los parques infantiles de Barbastro…., empezamos bien.

Quizá sea cosa nuestra, pero cuesta entender que una ciudad con más de quince parques y zonas de juego necesite esperar hasta 2025 para ponerse a analizar sistemáticamente su estado.

¿No existe un mantenimiento periódico? ¿No hay revisiones? ¿No debería saber el Ayuntamiento qué juegos están deteriorados, qué fuentes necesitan reparación, dónde falta mobiliario o qué zonas necesitan una actuación?

Porque los parques no envejecen de repente el día que aparece una partida presupuestaria.

Se deterioran poco a poco.

Y precisamente para eso existe algo que se llama mantenimiento.

Además, el propio Ayuntamiento reconocía que la renovación del parque de Cregenzán era un “compromiso pendiente”.

Pendiente…

Una palabra que parece haberse convertido en una categoría administrativa en Barbastro.

Lo preocupante no son los 50.000 euros destinados ahora. Al contrario: bienvenidos sean. Lo preocupante es tener que llegar a este punto.

Porque mantener una ciudad no consiste en esperar a que las deficiencias se acumulen para después anunciar una inversión y presentarla como una mejora.

Consiste en evitar que lleguen a deteriorarse.

Nuestros niños no necesitan parques perfectos. Necesitan parques seguros, cuidados y mantenidos durante todo el año.

Y para eso no hace falta una gran inauguración, hace falta algo mucho más sencillo: que el Ayuntamiento haga su trabajo antes de que el deterioro se convierta en noticia.

⁠Fotografía:  El Cruzado Aragonés.